Cuando acudimos a una consulta médica y nuestro médico nos pauta una medicación siempre preguntamos por sus efectos, cuándo debemos tomarlo o si se puede tomar junto a otras sustancias. Sin embargo, son muy pocas las personas que preguntan si ese medicamento afecta a su salud auditiva. Y es que hay grupos de medicamentos que pueden dañar el oído interno afectando de forma directa al nervio auditivo.
En el mundo de la medicina, a estos fármacos se les conoce como medicamentos ototóxicos (del griego oto, que significa oído, y toxicón, veneno). Hoy queremos explicarte de forma sencilla qué son, cuáles son los más habituales y cómo puedes proteger tu audición sin descuidar el resto de tu salud.
¿Qué es la ototoxicidad y qué le hace a tus oídos?
La ototoxicidad ocurre cuando las sustancias químicas de un medicamento dañan las estructuras sensibles del oído interno, especialmente la cóclea (encargada de procesar el sonido) o el nervio auditivo.
Dependiendo del tipo de fármaco, de la dosis y de cuánto tiempo lo tomes, este impacto puede manifestarse de diferentes maneras:
- Pérdida de audición: Puede ser temporal o, en los casos más graves, permanente. Suele empezar afectando a las frecuencias más agudas, por lo que al principio es difícil de notar en conversaciones cotidianas.
- Tinnitus o acúfenos: Ese molesto zumbido, pitido o siseo constante en el oído que no proviene de ninguna fuente externa.
- Problemas de equilibrio: Dado que el oído interno también controla nuestro equilibrio, el daño farmacológico puede provocar mareos, vértigos o inestabilidad al caminar.
Los medicamentos ototóxicos más comunes
Buscamos que las personas que necesiten este tipo de tratamientos médicos sean conscientes del daño que pueden estar sufriendo en su audición y recordar la importancia de realizarse revisiones auditivas periódicas para un mayor control; muchos de estos fármacos son esenciales para salvar vidas. Lo importante es la información. Estos son los grupos de medicamentos que más estrechamente vigilamos los profesionales de la audición:
1. Analgésicos y antiinflamatorios comunes
Sorprendentemente, fármacos tan cotidianos como la aspirina (ácido acetilsalicílico), el ibuprofeno o el naproxeno pueden ser ototóxicos si se toman en dosis muy elevadas o de forma prolongada. Por lo general, los pitidos o la pérdida auditiva causados por estos analgésicos desaparecen una vez que se suspende el tratamiento.
2. Antibióticos potentes
Existe una familia de antibióticos llamados aminoglucósidos (como la gentamicina, amikacina o neomicina) que se utilizan principalmente en hospitales para combatir infecciones bacterianas graves. Estos medicamentos tienen un riesgo más alto de causar daños permanentes en las células ciliadas del oído interno.
3. Diuréticos de asa
Se recetan habitualmente para tratar la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca o problemas renales (como la furosemida). Al alterar el equilibrio de fluidos en el cuerpo, también pueden afectar al líquido del oído interno, provocando pérdidas auditivas que suelen ser reversibles.
4. Tratamientos oncológicos (Quimioterapia)
Medicamentos de quimioterapia basados en el platino, como el cisplatino o el carboplatino, son fundamentales en la lucha contra el cáncer, pero se sabe que tienen un impacto agresivo en el sistema auditivo. En estos casos, el seguimiento conjunto entre el oncólogo y el audiólogo es crucial.
¿Cómo proteger tu audición? Consejos de AudioGroup
En AudioGroup sabemos que tu salud es integral. Si necesitas tomar alguno de estos medicamentos, te recomendamos seguir estas pautas básicas de prevención:
- Dile no a la automedicación: Nunca tomes fármacos por tu cuenta, especialmente antiinflamatorios de forma crónica.
- Informa a tu médico: Si ya tienes problemas de audición o tinnitus previos, házselo saber a tu especialista antes de que te recete un nuevo tratamiento. Siempre que sea posible, buscará una alternativa que no dañe tus oídos.
- Presta atención a las señales: Si notas un zumbido repentino, sensación de taponamiento o notas que te cuesta entender las palabras mientras tomas un medicamento, consulta inmediatamente con el médico que te lo prescribió. Nunca dejes un tratamiento esencial por tu cuenta.
- Hazte revisiones periódicas: Si sigues un tratamiento prolongado con fármacos ototóxicos, realizar audiometrías de control nos permite detectar cualquier mínimo cambio en tu audición antes de que sea tarde.
Cuidar de tus oídos es cuidar de tu conexión con el mundo. Si tienes dudas sobre cómo tus rutinas médicas están afectando a tu capacidad de escuchar, te invitamos a visitarnos. En AudioGroup realizamos evaluaciones auditivas completas para garantizar que sigas disfrutando de los sonidos que más te gustan con total seguridad. ¡Tu salud auditiva es nuestra prioridad!
Pide cita para tu revisión auditiva gratuita en cualquiera de nuestros centros auditivos aquí.