El sentido de la audición es un aspecto clave del funcionamiento en todas las etapas de la vida, y su pérdida, a menos que se atienda adecuadamente, afectará todos los aspectos sociales de una persona. Aquí reside la importancia de oír a lo largo de la vida.
Cada uno de nuestros clientes tiene una trayectoria auditiva única que está ligada a sus características genéticas e influida por factores biológicos, conductuales y ambientales.
Para que podamos entender mejor, os queremos explicar unos conceptos básicos: La capacidad auditiva es el resultado de la interacción entre influencias negativas (causales) y positivas (protectoras).
Los factores causales que afectan la capacidad auditiva varían desde eventos adversos relacionados con el nacimiento (factor genético), infecciones del oído hasta infecciones virales, exposición al ruido, medicamentos ototóxicos y elecciones relacionadas con el estilo de vida. Muchos de estos factores se pueden prevenir a lo largo de la vida practicando una buena higiene del oído, evitando los sonidos fuertes y adoptando un estilo de vida saludable.

Cuando hablamos de pérdida auditiva, la OMS estima que, alrededor de 430 millones de personas en todo el mundo requieren servicios de rehabilitación auditiva. 57.3 Millones solo en Europa.
¿Cómo son posibles estas cifras?
Estas cifras son posibles debido a que los umbrales auditivos superiores a 20 decibelios medidos mediante audiometría denotan la pérdida auditiva clínica.
Esta pérdida auditiva afecta actualmente a más de 1.500 millones de personas en todo el mundo, de las cuales 430 millones tienen niveles moderados o altos de pérdida auditiva en el oído con mejor audición y es más probable que se vean afectadas negativamente a menos que la afección se atienda de manera oportuna.
Esta medida epidemiológica excluye la hipoacusia unilateral y leve, que también plantea desafíos importantes y exige atención en función del nivel de dificultad experimentado.
¿Qué podemos hacer al respecto?
El impacto de la pérdida auditiva no está determinado únicamente por su gravedad, sino también, por la eficacia de las intervenciones clínicas o de rehabilitación adoptadas por las personas que sufren la pérdida auditiva. Así como la medida en que el entorno responde a las necesidades de las personas afectadas.
Si no se atiende, la pérdida auditiva puede afectar negativamente muchos aspectos de la vida:
- La comunicación
- El desarrollo del lenguaje y el habla en la niñez
- La cognición
- La educación
- El empleo
- La salud mental
- Las relaciones interpersonales
Recomendaciones para hacer frente a la pérdida auditiva
Todas las personas que corren riesgo de padecer pérdida auditiva o que viven con ella pueden beneficiarse de diferentes servicios que les resulten eficaces y oportunos para su prevención, diagnóstico y solución.
La pérdida auditiva se puede prevenir a lo largo de la vida mediante controles eficaces, ya sea con un médico especialista o en un centro auditivo.
La detección es el primer paso para tratar la pérdida auditiva y las enfermedades del oído relacionadas con ella. Este cribado se recomienda realizarlo en momentos estratégicos de la vida y permite que las afecciones se puedan detectar en la etapa más temprana posible.
Además, tenemos otras circunstancias atenuantes que ayudan a la prevención en las siguientes etapas de la vida:
- En la niñez, casi el 60% de los casos se deben a causas que pueden prevenirse mediante medidas como la vacunación, la mejora de la atención materna y neonatal y el cribado y el tratamiento temprano de la otitis media.
En los adultos, la legislación para el control del ruido y la escucha sin riesgos, así como la vigilancia de la ototoxicidad, pueden ayudar a mantener la trayectoria auditiva y reducir el potencial de pérdida auditiva.
Con los avances tecnológicos recientes, que incluyen herramientas precisas y fáciles de usar, se pueden detectar las enfermedades del oído y la pérdida auditiva a cualquier edad, en entornos clínicos o comunitarios, y con capacitación y recursos limitados.
La mayoría de las enfermedades del oído se pueden curar con tratamiento médico, sin embargo, cuando la pérdida auditiva es irreversible, sólo queda la posibilidad de apostar por la tecnología auditiva.
Audífonos e implantes cocleares
Estamos ante dos tecnologías auditivas eficaces ( tanto los audífonos como los implantes cocleares) que benefician tanto a niños como a adultos con la pérdida irreversible de audición.
El uso de estos dispositivos va acompañado de unos servicios de apoyo adecuados a cada caso obtener los resultados deseados en cada caso. Los resultados a obtener deben ser realistas, no se va a recuperar la audición perdida, pero sí que se puede mejorar la situación y hacer su vida algo más sencilla.
En conclusión, la prevención a través de revisiones auditivas, el diagnostico de un profesional en materia de audición y la solución al problema son imprescindibles para la vida y para evitar las consecuencias que pueden ocasionar las enfermedades auditivas. Debemos tener en cuenta la importancia de oír a lo largo de la vida y como puede afectar la pérdida auditiva a las personas en sus diferentes etapas.
