Con la llegada del otoño y el invierno, las temperaturas descienden, el viento se intensifica y la humedad aumenta, sobre todo aquí, en Bilbao y alrededores. Estos cambios de temperatura no solo afectan a la piel o la garganta, sino que los oídos también sufren las consecuencias del frío. Durante esta época del año las infecciones auditivas ganan terreno sobre todo en personas con defesas bajas como niños o usuarios de audífonos.
Desde AudioGroup Centros Auditivos queremos ofrecerte información y consejos prácticos de cómo proteger tu oído del frío.
¿Por qué el frío afecta al oído?
El oído es un órgano sensible y bastante complejo. Está dividido en tres partes: Externo, medio e interno. Cuando las temperaturas descienden, el oído externo (La parte más visible junto con el conducto auditivo) está completamente expuesto a las inclemencias del tiempo.
El aire frío, viento y sobre todo la humedad pueden provocar una vasoconstricción (Disminución del flujo sanguíneo en la zona). Esto hará que se reduzca la capacidad de defensa del organismo frente a bacterias y virus.
También es posible que los cambios bruscos de temperatura empeore tus vértigos o te provoque molestias, ya que afecta de forma directa al equilibrio del sistema auditivo.
El uso de gorros o tapones de forma inadecuada o de materiales no recomendados es posible que impidan la transpiración y favorezcan la aparición de humedad dentro del oído, creando de esta manera hongos y bacterias.
Infecciones de oído más comunes
Durante los meses fríos, las infecciones más habituales son:
Otitis externa: también conocida como “otitis del nadador”, es la inflamación del conducto auditivo externo. Aunque suele asociarse al verano, en invierno puede aparecer por exceso de humedad, por ejemplo, al secarse mal los oídos después de ducharse o tras exponerse al frío con el cabello mojado.
Otitis media: se produce cuando se acumula líquido o mucosidad detrás del tímpano, generalmente como consecuencia de un resfriado o una infección respiratoria. Es especialmente frecuente en niños.
Tapones de cera: el frío y los cambios de temperatura pueden alterar la producción de cerumen, haciendo que se acumule más fácilmente. Esto puede causar sensación de oído taponado, pérdida de audición temporal o zumbidos.
Si notas alguno de los siguientes síntomas, re recomendamos que acudas a tu médico de cabecera u otorrino:
Dolor o picor en el oído.
Sensación de taponamiento o pérdida de audición.
Supuración o secreción del conducto auditivo.
Zumbidos o ruidos molestos (acúfenos).
Fiebre o malestar general.
De esta manera podrán detectar y tratar la infección auditiva a tiempo, evitando complicaciones y daños permanentes.

¿Cómo puedo proteger el oído del frío?
Existen diferentes medidas sencillas y efectivas, hace unos meses os publicamos un artículo sobre Cómo prevenir la infección de oído en adultos, hoy nos centramos en las que ocurren más a menudo en invierno para cuidar la salud auditiva:
- Mantén los oídos secos y abrigados: Evita salir con el pelo mojado o después de ducharte sin secarte bien los oídos. Usa una toalla suave o una gasa; no introduzcas bastoncillos ni objetos dentro del conducto auditivo.
Cuando las temperaturas bajen mucho o haya viento, protege tus oídos con gorros, orejeras o cintas térmicas. Los materiales más recomendables son los transpirables, como la lana o el forro polar. - Refuerza tus defensas: Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y vitamina C contribuye a mantener un sistema inmunológico fuerte. Dormir bien y evitar el tabaco o el alcohol también ayudan a prevenir infecciones.
- Cuida tus audífonos: Si eres usuario de audífonos, presta especial atención a su mantenimiento. El frío y la humedad pueden afectar a su rendimiento.
En AudioGroup recomendamos:
Utilizar deshumidificadores específicos para audífonos durante la noche. Una tarea de mantenimiento que rara vez se realiza.
Revisar y cambiar regularmente los filtros y las pilas.
No guardarlos en lugares fríos o húmedos, como el baño o el coche.
Acudir periódicamente a revisión técnica para asegurar su correcto funcionamiento.
4. Evita introducir objetos en el oído: Los bastoncillos de algodón o las pinzas pueden dañar el canal auditivo o empujar la cera hacia dentro. Si sientes que tienes un tapón o notas molestias, acude a tu centro auditivo para una limpieza profesional y segura.
Proteger los oídos del frío no requiere grandes esfuerzos, pero sí constancia y buenos hábitos. Mantenerlos secos, abrigados y limpios, cuidar tus audífonos y acudir a revisiones periódicas son pasos clave para disfrutar del invierno sin molestias auditivas.
En AudioGroup estamos comprometidos con tu bienestar auditivo durante todo el año. Si notas cualquier síntoma, quieres revisar tus audífonos o simplemente comprobar tu audición, nuestro equipo está a tu disposición para ayudarte a mantener unos oídos sanos y protegidos, pide tu cita aquí.
